Sitio de Memoria Ex Cuartel de Investigaciones, ex Centro de Detención CNI de Rancagua
El Sitio de Memoria Ex Cuartel de Investigaciones, ubicado en calle Ibieta N° 165, comuna de Rancagua, Región del Libertador General Bernardo O’Higgins, fue declarado Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico mediante Decreto N° 38, promulgado el 18 de diciembre de 2025 y publicado en el Diario Oficial el 8 de enero de 2026.
El inmueble, construido en albañilería confinada, fue originalmente destinado a la Policía de Investigaciones, pero durante las décadas de 1970 y 1980 funcionó como centro clandestino de detención, interrogatorio y tortura bajo control de la Central Nacional de Informaciones (CNI). En este contexto, fue utilizado como recinto de reclusión transitoria para prisioneros políticos, formando parte de una red de espacios represivos en la región.
Su ubicación en el centro de la ciudad de Rancagua lo integró a un circuito represivo más amplio, que incluía otros recintos como la ex cárcel de la ciudad, la antigua Intendencia y el establecimiento penitenciario El Buen Pastor. Testimonios de sobrevivientes han permitido reconstruir su funcionamiento interno, identificando espacios como celdas en subterráneos y salas de interrogatorio distribuidas en ambos niveles del edificio.
A pesar de las modificaciones realizadas con el paso del tiempo, el inmueble conserva elementos materiales y espaciales asociados a su uso opresivo, tales como su fachada de arquitectura moderna, el patio central interior, recintos utilizados para interrogatorios y componentes constructivos originales. Estos atributos permiten establecer una relación directa entre el espacio físico y las violaciones a los derechos humanos allí cometidas.
Tras el término de la dictadura, el inmueble ha sido resignificado como espacio de memoria y organización social, albergando iniciativas vinculadas a la promoción de los derechos humanos y al trabajo sindical. Actualmente, funciona como sede de diversas organizaciones, consolidándose como un lugar de encuentro comunitario y de activación de la memoria histórica.
El valor patrimonial del sitio radica en su relevancia histórica y de derechos humanos, al constituir un testimonio material del accionar represivo del Estado y de las experiencias de las víctimas. Asimismo, su preservación contribuye a la construcción de memoria colectiva, la educación y la promoción de garantías de no repetición en la sociedad chilena.