Consejo de Monumentos Nacionales modificó declaratoria de dos monumentos nacionales en homenaje a víctimas del incendio de la Iglesia de la Compañía
Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y a propósito de una solicitud hecha por la propia subsecretaria del Patrimonio Cultural y presidenta del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), Carolina Pérez Dattari, el Consejo acordó realizar un reconocimiento a la tragedia del incendio de la Iglesia de la Compañía (8 de diciembre de 1863), como un evento de particular trascendencia en la historia nacional.
El siniestro ocurrido en la Iglesia en el siglo XIX fue noticia incluso internacionalmente, dada la magnitud del incendio: dos mil mujeres y niños murieron calcinados al interior del templo, mientras celebraban la misa de cierre del Mes de María.
Mediante la actualización de los decretos de declaratoria de los Monumentos Históricos (MH) Edificio del Congreso Nacional y del Casco Histórico del Cementerio General se incorporaron nuevos valores y atributos que permitirán reconocer los testimonios materiales de esta tragedia histórica.
En los jardines del Congreso Nacional de Santiago se ubicaba el templo siniestrado en 1863 y, por otro, en la plaza de La Paz, localizada en el Casco Histórico del Cementerio General, se encuentra la fosa común que alberga los restos de las víctimas. El reconocimiento patrimonial de este suceso histórico contribuye a la memoria de los hechos, promueve una mirada patrimonial integradora y visibiliza el papel desempeñado por las mujeres en la historia de Chile y la construcción de su sociedad, reafirmando el derecho a una memoria colectiva más justa y con enfoque de género.
“En la semana que visibiliza la lucha contra la violencia hacia las mujeres, aprobamos la incorporación del hito del incendio de la iglesia de la Compañía, que dejó a más de 2 mil mujeres fallecidas; en dos decretos de Monumentos Históricos. Hoy esa parte de la historia se sumó a la declaratoria de ambos monumentos. Con estas acciones relevamos la importancia de la historia de las mujeres, pues es parte de la historia de Chile. Además, es fundamental que el Estado reconozca la historia de las mujeres en los monumentos. Este trabajo también lo hemos desarrollado de manera sostenida en estos años. Lo hicimos, por ejemplo, con el archivo de Justicia Espada Acuña, primera mujer ingeniera del país, y también al reconocer como Monumento Histórico el archivo de mujeres y género, que por primera vez incorpora y reconoce la historia de las mujeres trans”, expresó la subsecretaria y presidenta del CMN, Carolina Pérez Dattari.
Al respecto, cabe destacar que los jardines del Congreso Nacional fueron creados en memoria de las víctimas del incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús, por lo que al detallar los valores y atributos se incorporó este contexto, cuya inclusión subsana una omisión histórica. Adicionalmente, se añadió a los atributos del monumento el “Memorial de las víctimas del incendio de la iglesia de la Compañía”, la “virgen orante” también conocida como “La Purísima”. Se incluyeron también dos de las campanas del templo que retornaron a Chile desde Gales en 2010.
La tragedia de la Iglesia de la Compañía no terminó cuando se apagó el incendio. Debido a la condición de los cuerpos y la imposibilidad de identificarlos, las víctimas fueron enterradas en una fosa común en el Cementerio General, ubicada en la calle Dávila esquina con Bello. Actualmente hay allí una escultura del “Cristo Redentor” con pasajes bíblicos. Tenía una placa de mármol que rezaba: “Incendio de la Iglesia de la Compañía. 8 de diciembre de 1863. Restos de sus víctimas, dos mil más o menos”.
Con la modificación del decreto que declara Monumento Histórico al Cementerio General, se incorporó el valor que destaca que: “Es el lugar donde fueron sepultadas las víctimas del incendio de la Iglesia de la Compañía en 1863. La ausencia de una sepultura digna e identificable de los miles de mujeres y niños que fueron víctimas de la tragedia, se inscribe en un contexto de invisibilización sistemática de las mujeres víctimas, y representa la manera en que la sociedad enfrentó una tragedia. (...)”.
La escritora chilena Francisca Solar también participó en la sesión, a propósito de que esta temática es abordada en su libro éxito de ventas “El buzón de las impuras” (2024), cuya trama está basada en la tragedia sucedida hace 162 años en Santiago. “Es el primer logro tangible de un largo camino de redignificación y de recordar a las víctimas del incendio. Quiero relevar que fue con un voto unánime, es decir todos los consejeros y consejeras dijeron ‘esto es importante’. Esto demuestra que existe conciencia de que se trata de un hito de la historia de Chile que no podemos olvidar. Hoy lo que ocurrió en el Consejo de Monumentos, es claramente el primer paso de otros que se pueden hacer para recuperar la memoria de las mujeres de la Compañía”, relató Solar.
Estas modificaciones a los Monumentos Históricos antes mencionados se suman a otras que se han realizado entre 2022 y 2025 asociadas a la reivindicación histórica del legado de mujeres en la historia de Chile, entre 2022 y 2025, como la modificación en el Sitio de Memoria Campo de Prisioneros y Prisioneras Políticas Tres y Cuatro Álamos; en el Sitio de Memoria Irán 3037. Ex centro secreto de secuestro, tortura, violencia política sexual y exterminio, Venda Sexy, y la inclusión de las arpilleras del Archivo de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) en Casa de la Memoria Sola Sierra.