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Laguna El Peral

Localización: 
Valparaíso, San Antonio, El Tabo
Categoría: 
Santuarios de la Naturaleza
Tipología: 
  • Fauna

La Laguna El Peral es un Santuario de la Naturaleza ubicado en la zona costera de la V región, a un costado de la ruta G-98-F, entre las localidades de San Sebastián y Las Cruces. Corresponde a una faja costera de 100 m. en todo su contorno, con una superficie aproximada según la CONAF, de 16.3 ha. Posee una rica biodiversidad en cuanto a avifauna y plantas acuáticas. Está conformado por un sistema de dunas que lo rodea y separa del mar, en el cual crece vegetación herbácea y arbustiva. Su laguna es de agua dulce y alcanza una profundidad de 4 m como máximo en invierno, cuando es alimentado por un estero que en verano se seca. La poca profundidad permite una gran diversidad de plantas acuáticas, siendo la principal el batro y el pinito de agua. En el hábitat terrestre predomina la totora y el molle. En los bordes de la laguna existe una densa vegetación ribereña constituida principalmente por Typha angustifolia y Scirpus californicus. La abundante flora permite el amplio desarrollo de crustáceos e insectos acuáticos, que son el principal alimento para la avifauna. Dentro de las 106 especies destaca el cuello negro que utiliza este hábitat para nidificar, siendo el más septentrional del país. Además se pueden visualizar el pato jergón grande, pato jergón chico, pato rana de pico delgado, pato rinconero, pato real y pato negro. Algunas especies de zambullidores que se encuentran son hualas, pimpollos y picúrios. En cuanto a las garzas, está la garza chica, garza grande, huairavo y huairavillo. Entre las totoras emergen el sietecolores y los triles. También se halla la gaviota cahuil, la tagua chica, el pidén y la becacina pintada. Protegido como Santuario de la Naturaleza en el año 1975, la Laguna El Peral por muchos años estuvo en comodato de CONAF, quien desarrolló un plan de manejo y zonificación del área. Pese a ello, este rico ecosistema se ha visto amenazado reiteradas veces por la presión inmobiliaria aledaña. Es más, durante marzo del 2012 el santuario tuvo que ser cerrado de manera preventiva por un episodio de contaminación que hizo emigrar a gran cantidad de aves del lugar. Esta se originó por una comunidad aledaña que vació antiguos pozos de aguas servidas en la laguna, generando un problema sanitario para la población de los alrededores, tras la emanación de gas metano y proliferación de moscas y roedores. Tras un lento proceso de rescate, el santuario se ha recuperado y hoy es posible ver el retorno de especies tan emblemáticas como el cisne de cuello negro. Decreto 631 (1975)