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Naves y restos de naves que indican: Proa del escampavía "Yelcho"

Localización: 
Magallanes y de la Antártica Chilena, Magallanes, Punta Arenas
Referencia Localización: 
Ubicado en la calle Jurgensen de la ciudad de Punta Arenas
Categoría: 
Monumentos Arqueológicos
Tipología: 
  • Mueble
  • Colección Mueble

La Escampavía Yelcho fue una embarcación de la Armada de Chile en la cual, bajo el mando del piloto Luis Pardo Villalón, fueron rescatados 22 marinos británicos pertenecientes a la expedición científica de Sir Ernest Shackleton, en el año 1916. Los marinos se encontraban aislados en la isla Elefante tras naufragar el buque Endurance en el que viajaban, en los hielos cercanos al mar de Weddell, cuando intentaban recalar en bahía Vahsel. La expedición, iniciada en el año 1914, buscaba cruzar el continente Antártico. Zarpó desde Plymouth con destino a Buenos Aires, después de lo cual se encaminó hacia el sur, con 28 hombres, entre científicos, técnicos y marineros. En enero de 1915, cuando faltaban alrededor de 200 millas para llegar a bahía Vahsel, la embarcación quedó atrapada en un campo de hielo que no le permitió seguir avanzando. Considerando que el verano terminaba, Shackleton decidió invernar y esperar. Pero pronto el barco comenzó a deformarse por la presión de los hielos, obligando a la expedición a sacar de la embarcación todo lo que pudiera ser de utilidad para instalarse en un campamento sobre un gran témpano de hielo. En diciembre de ese año, el buque se hundió luego de partirse, después de lo cual Shackleton decidió navegar hacia el oeste en las embarcaciones menores del Endurance.

Cuatro meses después, en abril de 1916, los sobrevivientes encallaron en isla Elefante, en donde se instalaron con lo que les quedaba. 22 de los miembros de la expedición permanecieron en ese lugar mientras que el resto, junto a Shackleton, se hizo a la mar en un bote para pedir ayuda. Tras 20 días navegando a través del mar de Drake, Shackleton arribó a Georgia del Sur, desde donde trató de rescatar al resto de su expedición. Lo intentó primero en el Schooner Southern Sky, después en un buque facilitado por la República de Uruguay y, por último, en la goleta chilena Ema, con nulos resultados. Sin embargo, en puerto Stanley, el jefe científico inglés conoció al Piloto Pardo, quien había recalado con la Yelcho en ese puerto para llevar a remolque la goleta Ema a Punta Arenas. Pardo volvió con Shackleton a bordó, y ya en el continente, iniciaron las gestiones para que el piloto, en la Yelcho, realizara la travesía hasta isla Elefante. El gobierno de Chile otorgó la autorización y la Yelcho zarpó desde Punta Arenas el 25 de agosto de 1916 para cumplir la misión de rescate. El respecto, una editorial de la Revista Marina señala que “la Yelcho era un buque de hierro, sin doble fondo, de reducido tonelaje, sin instalaciones de radio y completamente inadecuado para soportar presión de hielos o eventuales colisiones con témpanos.

Debía atravesar el paso Drake y navegar las 500 millas náuticas que median desde la salida del canal Beagle a isla Elefante, en pleno invierno, donde las condiciones de mar y viento suelen hacerse insoportables y extremadamente rigurosas. En esa época tampoco se disponía de las predicciones meteorológicas que permiten hoy elaborar una programación adecuada y oportuna para navegar con éxito esas peligrosas aguas. Sin embargo, el buque hábilmente maniobrado por su comandante y extremando la vigilancia para sortear los grandes témpanos que en forma de neblina negruzca se divisaban por la proa y ambas bandas, logró arribar el 30 de agosto a la isla Elefante, sorteando así los múltiples obstáculos que conformaban las rompientes y bajos desconocidos junto al mal tiempo, la niebla y los ya referidos témpanos”. El rescate se concretó inmediatamente, ante la incredulidad de los 22 náufragos, constituyendo la acción protagonizada por la tripulación de la Yelcho una proeza de repercusión mundial. Por estas razones, los restos de la Escampavía fueron declarados Monumento Histórico el 7 de enero de 1974.