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Placa de bronce instalada en la Dirección General de Ferrocarriles

Localización: 
Metropolitana de Santiago, Santiago, Santiago
Dirección: 
Morandé 115
Categoría: 
Monumentos Históricos
Tipología: 
  • Mueble
  • Colección Mueble

Durante las últimas décadas del siglo XIX comienza en Chile el auge y expansión del ferrocarril, el que logra su máximo esplendor en las primeras décadas del siglo XX. Sin embargo, rápidamente comienza su paulatino declive como consecuencia de la crisis económica de 1929 y por la retirada que comenzaban el carbón y las máquinas de vapor como protagonistas de la producción industrial a gran escala y como motor de los principales medios de transporte.

Esta difícil situación alertó al gobierno chileno para invertir y modernizar los Ferrocarriles del Estado. Desde inicios del siglo XX se venía estudiando la posibilidad de construir una maestranza central y cuatro maestranzas auxiliares a lo largo del país que cumplieran con el rol de coordinar e integrar a las numerosas células productivas con las que contaba Ferrocarriles del Estado. Esta maestranza central debía ser “modelo” y estar ubicada dentro de los límites de la ciudad. Para ello, San Bernardo era una potencial sede.

Con estos criterios, en 1913 se llama a la licitación para construir la Maestranza Central de Ferrocarriles, donde se estipulaba que debía ser capaz de reparar anualmente 500 locomotoras y una reparación no debía demorar más de 60 a 90, entre otras varias condiciones. En ese año se consolidaba la red ferroviaria longitudinal en nuestro país, hecho que acelera aún más la urgencia por contar con un gran taller que la nutriera con los implementos y material rodante. Además, producto de la Gran Guerra en Europa, la importación de tecnología y maquinaria debía ser sustituida por unidades productivas correctamente equipadas y operarios altamente calificados que sobrellevaran la escasez de insumos.

A fines de 1913 la Dirección General de Ferrocarriles decidió adquirir 121 hectáreas del fundo “Cerro Negro”, en las afueras de San Bernardo, para dar inicio a laconstrucción de la Maestranza Central, que estaría a cargo de la Compañía Holandesa para Obras de Concreto Armado, quiénes ganaron la propuesta para levantar la obra de 8 pabellones de hormigón armado sobre una extensión de 45 hectáreas, la cual se realizó por etapas entre los años 1916 y 1921, transformando a esta maestranza en la segunda más grande de Sudamérica. Los holandeses traían un amplio currículo de buenos trabajos realizados en nuestro país, como la construcción de los Tribunales de Justicia en Santiago (1905), el Club Hípico y el Puente del Arzobispo sobre el río Mapocho, entre otras.

En abril de 1920 entran oficialmente en funcionamiento los talleres de la Maestranza Central con 358 obreros a cargo de las distintas operaciones, más un número indeterminado de profesionales. La Maestranza provocó un fuerte impacto en la fisonomía y crecimiento de San Bernardo. Durante la década de 1920, se estima que la población sanbernardina aumentó en un 54,4 %, por lo que este centro industrial pudo haber operado como un interesante polo migratorio.

La Placa de Bronce protegido por esta declaratoria, fue un regalo realizado por los trabajadores a su Director y fue elaborada por ellos en las mismas dependencias de la Maestranza, constituyendo un valioso patrimonio para todas y todos quienes, de alguna manera, estuvieron relacionados con la Maestranza de San Bernardo.

Dada la importancia y el significado de esta placa, la Empresa de Ferrocarriles del Estado la ubicó en la sede central de la empresa, en calle Morandé 115.

REFERENCIAS:

Decreto 46 (2010)
http://www.monumentos.cl/catalogo/625/articles-36898_documento.pdf

Plataforma Urbana
http://www.plataformaurbana.cl/archive/2009/04/18/maestranza-san-bernard...

Diario La Nación
http://www.lanacion.cl/noticias/vida-y-estilo/maestranza-de-san-bernardo...